1.Planta plantas y arbustos robustos.
Es inevitable que tu amigo peludo roce tus plantas con regularidad, lo que significa que tendrás que asegurarte de que tus plantas sean lo suficientemente resistentes para soportarlo.
A la hora de elegir las plantas ideales, conviene evitar aquellas con tallos delicados. Las plantas perennes bien establecidas, como la nepeta, los geranios, la astilbe, la hebes, el tomillo y la rudbeckia hirta, son excelentes opciones. Colocar lavanda en la parte delantera de los macizos puede crear una barrera muy eficaz, impidiendo que los perros entren en ellos.
Arbustos como las rosas y el viburno también serían buenas opciones.
2. Evita las plantas tóxicas.
Al elegir plantas, por supuesto, también es muy importante asegurarse de no plantar nada que pueda ser potencialmente dañino para sus mascotas.
La lista de plantas potencialmente dañinas es larga. Si tiene alguna de estas plantas, debería aislarla del resto del jardín con una cerca de alambre para evitar que su perro la alcance. Lo ideal, sin embargo, es eliminar por completo de su jardín cualquier planta que pueda ser dañina.
Aquí tenéis nuestra lista de plantas que pueden ser perjudiciales para los perros:
Acónito
bulbos de amarilis
Helecho espárrago
Azalea
Begonia
Bergenia
Botón de oro
Ciclamen
Crisantemo
Narciso
Dafne
Espuela de caballero
Dedalera
Hemerocallis
Cicuta
Jacinto
Hortensia
Hiedra
Laburno
Lirio del valle
altramuces
Gloria matutina
Hierba mora
Roble
Adelfa
Rododendro
hojas de ruibarbo
Guisante de olor
bulbos de tulipán
Tomate
Planta paraguas
Glicina
Tejo
Si tu perro masticara alguna de estas plantas, se enfermaría. Si tienes alguna de estas plantas en tu jardín y notas que tu mascota presenta algún síntoma inusual después de estar al aire libre, llévala al veterinario de inmediato.
3. Crea bancales elevados
Si te cuesta cultivar algo porque a tu perro le encanta desenterrar las plantas en cuanto las siembras, considera la posibilidad de construir jardineras elevadas.
Se pueden crear jardineras elevadas utilizando diversos materiales, como ladrillos, traviesas o revestimiento de paredes.
Construye tu bancal elevado lo suficientemente alto como para evitar que tu perro pueda meter la mano y remover la tierra.
Si tu amigo peludo tiende a subirse a las camas, es posible que tengas que instalar una pequeña valla de malla metálica para impedir que acceda a ellas.
Sus bancales elevados no solo evitarán que su perro cave en su jardín, sino que también crearán elementos interesantes y quizás incluso proporcionen asientos adicionales.
Instalar césped artificial en su jardín puede solucionar todos estos problemas y muchos más.
El césped artificial es 100% apto para perros. Tu amigo peludo no podrá cavar ni romper el césped artificial, y no habrá más barro ni suciedad, ya que podrá correr sobre él todo el día sin ensuciarse.
Césped artificial para perrosSu césped lucirá espectacular durante todo el año, sin importar el clima, y se convertirá en una verdadera joya de su jardín.
4. Evite el uso de productos químicos.
Ciertos tipos de productos químicos utilizados en el jardín pueden ser perjudiciales para las mascotas (y también para los humanos).
Antes de utilizar cualquier tipo de herbicida, fertilizante o pesticida, consulte con el fabricante para asegurarse de que estos productos químicos no dañarán a su perro o, si es posible, evítelos por completo.
Es recomendable intentar controlar plagas como babosas y caracoles en tu jardín. No solo pueden destruir tus plantas, sino que también pueden ser perjudiciales para tus mascotas.
Los perros pueden contraer gusanos pulmonares si comen babosas, caracoles o incluso ranas. Si su mascota presenta algún síntoma de gusanos pulmonares (dificultad para respirar, tos o sangrado), debe llevarla al veterinario de inmediato.
Las plagas no deseadas, como las babosas y los caracoles, pueden combatirse de forma orgánica, en lugar de con productos químicos.
5. Conclusión
Mantener un jardín bonito que no solo sea un espacio relajante para los humanos, sino también adecuado para nuestras mascotas, no tiene por qué ser una misión imposible.
El hecho de tener un perro no significa que tu jardín tenga que sufrir las consecuencias.
Si sigues algunos de los consejos que se exponen en este artículo, descubrirás que hacer unos pocos cambios sencillos en tu jardín supondrá una gran diferencia para ti y para tu perro.
Gracias por leer.
Fecha de publicación: 10 de diciembre de 2024
